Los pueblos originarios, rápidamente se dieron cuenta cuando llegaron los españoles e ingleses a sus tierras, que estos invasores tenían una gran ventaja y poder sobre ellos: el caballo.
Cuando pudieron hacerse con caballos, lograron obtener poder y fuerza, y una libertad de movimientos que no conocían. El chamán, el brujo-curandero de la tribu, se comunicaba con los dioses montando un caballo que le llevaba a través del cielo. Cuentan que Lautaro aprendió de los españoles todo lo relacionado con los caballos y logró transmitirle ese conocimiento a los suyos.
La palabra clave de éste tótem es Poder. De hecho hablamos de "caballos de fuerza" para referirnos a la potencia que tiene un automóvil. Poder significa a nivel personal, relacionarte con el mundo desde la fuerza, la autoestima, la seguridad y dejar de ser víctima o débil.
El poder del caballo, te entrega libertad para seguir tus visiones y no las de los demás, de manifestar en voz alta tus opiniones, de no aceptar que nadie te disminuya o violente.
Es hora de recordar cual es tu viaje sobre este planeta, y lo harás montando este caballo. Este viaje es único, personal, nadie lo ha realizado jamás, y sólo tu puedes consumarlo. Deja que tu ser se llene de "caballos de fuerza".